Sábado, 13 Marzo 2010...08:38 pm

Desinformatzia, engaño o timo, el secreto de la prohibición

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L@M/ La desinformación es la propagación de informaciones falsas con el fin de crear confusión en la opinión pública. La definición se publica por primera vez en la Enciclopedia Soviética de 1952 y se adapta a la situación internacional de la época, destinada principalmente al ámbito militar.

Emigrantes rusos en Francia, tras la primera Guerra Mundial, dieron cuenta del término desinformatzia. La policía política, creada por el régimen bolchevique, la usaba para denunciar acciones dirigidas desde el interior y el exterior del país. Los servicios secretos occidentales no ignoraban su significado, empleaban palabras como intoxicación, injerencia, engaño o timo.

La antigüedad proporciona numerosos ejemplos de manipulaciones para neutralizar la reacción del contrario. Sun Tzu escribió entre los siglos VI y IV a.c. un opúsculo de consejos destinados a príncipes y generales, El arte de la guerra, traído a occidente en el s. XVIII por misioneros. “Todo el arte de la guerra se funda en el engaño”, sentencia. Estas técnicas han permitido a los autócratas forjarse una ascendencia divina, calificando de sacrílego al opositor y eliminando toda resistencia.

En 1980, Pierre Pathé, ante el Tribunal de Seguridad del Estado de París, acusado de ser agente de influencia del KGB, revelaba públicamente por primera vez lo que los servicios secretos entendían por desinformación. Dos novelas divulgan el significante: El iceberg, de Arnald Borchgrave y Robert Moss, y Le montage, de Vladimir Volkoff.  Se hace tan habitual que en 1982 se integra en Le Petit Larousse. La definición es matizada posteriormente por un aluvión de estudiosos, entre ellos María Fraguas o Roland Jacquard. De éste es la siguiente: “Conjunto de técnicas utilizadas para manipular la información conservando su verosimilitud con el fin de influenciar sobre la opinión pública y las reacciones de las gentes”.

La evolución de las técnicas de desinformación, que tiende a generalizarse en la vida cotidiana, ha sido proporcional a la experiencia progresiva de quienes las emplean, a la importancia de lo que está en juego, a la multiplicación de los medios de comunicación, a su concentración en pocas manos y a la necesidad de convencer a masas cada vez más numerosas. Ejemplos tomados de la Historia antigua atestiguan el carácter espontáneo de la desinformación, la existencia de etapas en las técnicas y, algo obligado para el desinformador y el desinformado, la noción de secreto a proteger o a revelar.

En el caso de la prohibición de las drogas, el secreto consiste en que éstas son útiles, su fiscalización obedece a intereses imperialistas y la humanidad es víctima del engaño. El camuflaje requiere del control de la ley y el de los mass media. Se completa con la red de instituciones creadas a propósito que nutren de contenidos adulterados a los medios, que propagan la fe, y que vigilan a los gobiernos.

Bibliografía

Roland Jacquard, La desinformación: una manipulación del poder, Ed. Espasa Calpe, Madrid, 1988.

Teoría de la desinformación, María Fraguas, Madrid, 1985.

Sun Tzu, El arte de la guerra, Ed. Cátedra, Madrid, 1978.


5 comentarios

  • libertad para todos, la verdad nos tiene que hacer libres.

    http://www.facebook.com/profile.php?id=100000858881264&ref=share

  • Despenalización del auto cultivo ya.
    Salgamos del armario de cultivo a plantar nuestros derechos.
    Salu2

  • elcoleccionistademasters

    No hay enfermedad más letal que la desinformación

  • elcoleccionistademasters

    http://elcoleccionistademasters.wordpress.com/

    Me encanta el post, está muy completo. Hay que luchar por un país informado y libre.

    ¡¡No hay enfermedad más letal que la desinformación!!

  • HOLA HERMANO, ME GUSTAN TUS ARTICULOS ESTA BIEN, OJALA SE PUDIERAN DAR UNA VUELTA POR MI BLOG, ES NUEVO Y ACEPTO OPINIONES


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