El doctor Bouso falsea premisas para dar lecciones éticas

J. Magalló/ Si antes hablo de predicadores e inquisidores morales, antes me llega uno, nada menos que de la aristocracia, doctor ceñido a una corona, el señor José Carlos Bouso, a darme lecciones éticas y a extender su califato. Su nombre es público pero le disgusta que lo cite yo y me arremete, sacando conclusiones conspiranoicas a partir de premisas falsas que construye “ad hoc”. Su intención es desacreditarme a mí, que no tengo autoridad ninguna, que apenas alcanzo a contar, leer y escribir y que soy un narco hijoputa, según A. Castillo, la mejor periodista del cosmos, y un bastardo, según el hidalgo abogado de triste figura Enrique Fornés. 

Que yo diga algo no tiene validez. Otra cosa es que lo escrito la pueda tener. Es discutible punto por punto, coma por coma, objetivamente. Pero el señor doctor de la ilustre colina, ¿para qué tiene que ser objetivo?, si es de familia bien y los demás son hijoputas paletos. A los de su clase les basta con decir que son objetivos. Su disposición intelectual está diseñada para asumir que su palabra es la ley, los hechos se manipulan y a los hijoputas se les coacciona. Su prestigio va por delante de la realidad. Para los ilustrados que trabajan condescendientemente para el pueblo, chafar paletos entre semana es su deporte oculto favorito, adictos a la autoridad sintética.

El elitista doctor se presenta en este blog con bata blanca y corona en testa, con aires de ciencia, pero se le distingue la sotana y el alzacuellos de inquisidor a la legua. Doctores tiene la iglesia. Su moral le permite hacer causa por una cita pertinente, al tiempo que se reserva el privilegio de falsear premisas para llegar a conclusiones interesadas. El tozudo Sr Bouso ha afirmado que se le menciona “sin una razón claramente objetivable” cuando previamente se le ha dado la razón objetiva: una comentarista lo cita en este blog en una exposición profética y se trata el asunto, las profecías autocumplidas, nada más.

Al noble doctor de alto linaje lo cita en este blog la mayestática A. Castillo. Si la alcurnia del doctor le impide entender que yo, plebeyo hideputa, puedo usar la información que voluntariamente publica quien comenta, es su problema, personal e intransferible. Cualquier contenido publicado en este blog es susceptible de ser reutilizado para documentar, ilustrar, criticar o hacer chanza. Quien quiera denunciarme por ello está en su derecho (1), tanto como de cazar moscas con palillos haciendo el pino puente. Contra eso no puedo hacer nada más que contarlo.

El problema, personal e intransferible, del doctor de inmaculada catadura moral de negar la mayor se acrecienta cuando se inventa un credo para justificar la conspiración.

Que si le cito en la misma frase en la que aparece el nombre de Escohotado, el tiquismiquis. Más falso que un euro de Franco. La frase: “Ya puede cuidarse el Dr. Jose Carlos Bouso de esta perla si es cierto que trabaja en su estudio, pues tiene el hábito de boicotear datos para que coincidan con sus creencias”. ¿Algún especialista en la búsqueda de Wally encuentra al profesor en la misma frase? Pues para el déspota doctor, la inteligencia media debe verlo con claridad (se refiere a los hijoputas, claro). Y si no lo ven y lo exponen, los toma por tontos. Así es de listo el doctor. Merece ser condecorado con la chapa de un salchichón rancio en honor a su rigor “mortis”.

Que si le doy credibilidad a la suprema cuando cito al señorito. El colmo del disparate. Afortunadamente, el mecanismo lingüístico que condiciona el significado de una oración se mantiene estable en su posición original, “…si es cierto que…”. Ahora defrauda con euros de la bruja Lola.

La intrépida reportera y directora cinematográfica ha empleado el nombre del laureado doctor para enseñar galones (a). Yo he reutilizado sus palabras para negarles valor (b). Hay una relación evidente de causa efecto. Si (a), entonces (b). La condición necesaria (que no puede ser de otra manera) para suceder (b), que es lo que molesta a la autoridad de postín, es (a). Consintiendo (a) como lo hace, “no me tienes que dar explicaciones ni yo te las voy a pedir”, consiente (b). La queja del señorito será de gusto y no tengo inconveniente con que goce con ello.

«Señores, hay personas para quienes el placer más grande es hacer que les orinen encima. D’Annunzio era una de ellas, dicen. Yo lo creo. Tendrían ustedes que pensar en eso. Tendrían ustedes que pensar en eso todos los días, y pensar que somos todos de la misma raza y darse menos aires”. (2)

El noble doctor de alto linaje sermonea a los demás, “¿Te parece que en un foro público cualquiera pude decir lo que le dé la gana de cualquiera…?”, pero para sí hace mutis por el foro, que su clase tiene privilegios morales. El doctor, que no necesita pisar tierra para caminar y cuya ampllia cultura le transforma en un elemento sin peso que flota sobre las cosas como una nube, mira por encima del hombro la lógica por venir de un hijoputa e inyectarse una dosis de vanidad sombría y decepcionante. Pero para tener autoridad de verdad, como relata Saint-Exupéry en El Principito, hay que ordenarle al sol que salga a su hora o desobedecerá, por mucho título que adorne la pared de altos techos.

A todo esto, el doctor de marras, en su primera intervención ni confirma ni desmiente. Si el silencio otorga, el potentado da por buena la colaboración de la interfecta. Después, insinúa que no, que si le doy credibilidad en ese momento, “¿ahora resulta que das crédito a todo lo que dice Aitziane?”. Finalmente sí, la más grande colabora reclutando pacientes para uno de los estudios que tiene el señorito en marcha. Por lo que, si el ilustrado doctor diagnostica a los pacientes como lo hace con mi texto y de cómo señorea con su corona de lata, no necesita a la susodicha para que su trabajo carezca de valor científico. Si fuera el caso, evolucionarían favorablemente los amiguitos de la divina y los hijoputas no responderán al tratamiento, según el criterio aquí demostrado.

La arrogancia clasista del señorito titulado supera su espíritu científico, pero, hoy por hoy, cualquier hijoputa, sólo sabiendo a duras penas contar con las manos, leer y escribir, tiene capacidad para defender que dos más dos son cuatro ante cualquier entronado doctorcillo que sí, sabe, sabe lo más florido de las humanidades, incluso decir en griego el nombre de las enfermedades, su definición y su clasificación…, pero no sabe una palabra de honradez. Lo escuchas hablar y parece la persona más lista del mundo, pero lo observas hacer y da lástima. “Su arte se reduce a un pomposo galimatías y una engañosa locuacidad que da palabras por hechos”. (3)

“En este país de mierda nadie reconoce (ni rectifica) nada”, predica, “cada cual puede hacerse una idea bastante clara acerca de la cosa”, sentencia.

(1) La abogada Helena lo publicita en este blog sin abonar un euro. No da razones, sólo se anuncia como vulgar crecepelo o elixir mágico, todo vale con tal de sacarle los cuartos a cualquier querulante. Es así de profesional. Y si le pagan lo suficiente, parece capaz de aparecer en teletienda con tutú de primera vedette para informar a la audiencia noctámbula que masturbarse, grabarse y colgarlo en youtube es un derecho que tiene todo ciudadano.

(2) De la contraportada de La gran Bonanza de las Antillas, de Italo Calvino.

(3) Del diálogo de Beraldo, hermano de Argan, en El enfermo imaginario, de Molière.

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41 respuestas a El doctor Bouso falsea premisas para dar lecciones éticas

  1. Yo voy a escribir un libro con nombres, apellidos, CSC y gente que os aprovecháis de enfermos/as y de la ilegalización. De hecho ya tengo editorial que me lo va a comprar. Veremos entonces jejejeje como me río contigo Tranqui Tron. Eres el ser más absurdo y patético que he conocido en mi vida. Si vuelves a meterte con Bouso….cuidadito…advertencia, no amenaza. Y el que avisa no es traidor, sólo avisador…
    Cavalló perdiste tu blog, Se fue a la mierda como tu también te irás porque efectivamente lo que has hecho es un delito. Ya lo verás amiguito.
    Esto esto esto esto es todo amiguitos

  2. Alberto dijo:

    Yo también soy de LORDC. Nos vemos en los tribunales

  3. Alberto dijo:

    Por cierto, a finales de mes nuestro libro de cuentas estará publicado. Aqui no se amenaza para ayudar voluntariamente a la realización de este proyecto. Quien lo hace, es por voluntad propia asi que no vengais con tonterias y dejad tanto a Aintzane como al DR. Jose Carlos Bouso en paz porque no tenéis ni pruebas. Llevadlas a un juzgado y nos vemos ahi.

  4. Alberto dijo:

    Borrais que vamos a publicar nuestro libro de cuentas?????uyuyuyuyuyy que sois unos mafiosos jajajajaja

  5. Alberto dijo:

    Ah y vamos a publicar un libro con nombres y apellidos de todos los que si sois mafiosos en el mundo del Cannabis y os lucráis. Nombres y apellidos y luego nos denunciais, que al mostrar pruebas, además nos tendréis que indemnizar 😉

  6. imaga dijo:

    Los comentarios de la señorita Castillo están siendo y serán borrados de este blog mientras continúe con la misma actitud. Lo que tenga que hacer en los tribunales, que lo haga.

  7. Alberto dijo:

    Aunque borres todo lo que dice Aintzane, hay pantallazos de todo Magalló. Si tienes pelo se te va a caer, y si eres calvo te vas a quedar con el cuero cabelludo rojo de la vergüenza por insultar a una enferma y a un doctor.

  8. Alberto dijo:

    ACTITUD? Ahora le digo que te envíe un ramo de flores por los insultos que le has dedicado, no te jode jajajaja

  9. Alberto dijo:

    Venga colegui, que tienes kurrelo que hacer como borrar todos estos comentarios, ¿a qué esperas?

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