” El consumo de esta planta entre los trabajadores ha crecido exponencialmente en los últimos 10 años”, afirma Dionisia Muñoz, secretaria de Igualdad e Inmigración de MCA-UGT. Los accidentes laborales se han reducido durante ese mismo periodo, indican las estadísticas del ministerio de trabajo y asuntos sociales.
Dionisia Muñoz se muestra preocupada porque “en 1996 tomaba cannabis apenas un 8% de los obreros y hoy tres de cada 10 trabajadores (el 27,1%) de la construcción, del metal y de las industrias afines consumieron en el último año cannabis o trabajaron alguna vez bajo los efectos de esta sustancia estupefaciente”, desvela la secretaria de Igualdad e Inmigración de MCA-UGT según una encuesta realizada por la propia organización.
“UGT denuncia el consumo de droga en la construcción”, titula elperiodico.com, del mismo modo que otros medios, sin más objeto posible que alarmar sin justificación. El último informe de siniestralidad laboral elaborado por el ministerio de trabajo y asuntos sociales señala que ha disminuido tanto el número de accidentes mortales como el que tiene como resultado la baja entre 1996 y 2006, periodo al que se refiere Dionisia Muñoz.
Tráfico, trabajo, salud y justicia (con tanta incautación y tantos detenidos publicados que después duermen en sus casas), están desinformando a la vez y tratando de relacionar las drogas con riesgos generados por otras causas, como las infraestructuras, la precariedad laboral, la industrialización y la irracionalidad de las normas.
La actitud prohibicionista de la administración y el aval que tiene de los medios de información que amplifican su discurso sólo beneficia al narcotráfico. Si se dejara de perseguir plantas habría más recursos para invertir en la sociedad.
Fotografía de loungerie en flickr.
“Ahora podemos señalar a la persona que está bajo su influencia”, dice en su revista Tráfico y seguridad vial en un reportaje que titula ridículamente 












Reacciones